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Yo aborrezco el divorcio, dice el Señor.

Yo aborrezco el divorcio, dice Dios, es un articulo para traer claridad a los más pequeños en la fe. Para darles fortaleza a los que están parados en la brecha por sus matrimonios.

Dios habla sobre el divorcio.

Dicho por Dios: «Yo aborrezco el divorcio», debería ser suficiente para que nosotros sintamos la misma aversión por el divorcio. Pero muchos creen que la única razón por la que Dios aprueba el divorcio es por causa de adulterio. Dios no permite el divorcio en dos personas que Él unió. En ninguna parte de la Biblia vas a encontrar que Dios diga que permite el divorcio. Se han dado muchas confusiones por malas interpretaciones de la Biblia.

Dios une solo a personas solteras y sin compromiso. – RonnieVBCarrera Clic para tuitear

La Biblia dice que Dios aborrece el repudio. Queda sobreentendido que aquella persona que se casa, se divorcia y se vuelve a casar, esta en adulterio y si quiere rectificar su camino, deberá apartarse del pecado y volver a su pacto matrimonial.

Meditemos en la Palabra.

«Jehová: ¿Quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás». – Salmos 15:1-5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Aquel que a cambio de placer sexual hace sufrir a su cónyuge, está admitiendo que hace mal a su prójimo inmediato, a su cónyuge e hijos. Y por tal motivo será alguien que no puede residir en el santuario de Dios. El infiel es alguien que no puede habitar en su santo monte.

El que encuentra esposa, encuentra la benevolencia de Dios.

«Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne». – Génesis 2:21-24 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Alcanzando la benevolencia de Jehová.

Pienso que Adán se sintió realmente respaldado por Dios cuando le otorga a su esposa. Pero sucede que antes de darle esposa le dio trabajo. El trabajo de Adán fue ponerle nombre a todas las bestias que Dios había creado.

No creo que Adán, antes de recibir a Eva, hubiera sido tan ingenuo como para no darse cuenta de que todos tenía pareja y él no. Seguramente se pregunto: «¿Qué pasó aquí?». Cuando él hubo acabado su trabajo y ya agotado, entra en un sueño profundo, Dios saca una costilla de él y crea a Eva.

Para todas aquellas personas que dicen creer en Dios, yo les digo: si Dios hubiera tenido contempladas varias mujeres para el hombre, le hubiera sacado varias costillas a Adán y no solo una.

Lo que significa la palabra pacto.


El concepto pacto es algo que muchos hemos tomado a la ligera. He visto muchos casos de hombres y mujeres que mientras les dura el enamoramiento están golpeándose el pecho, pataleando, supuestamente adorando a Dios. Lo que están haciendo en realidad es un ritual para que les devuelvan al ídolo, y todos estos rituales son practicados mientras les dura el enamoramiento. Hasta que aparece otro candidato o candidata.

Hay que tener muy claro lo que Dios siempre ha querido. En este sentido, el tema virginidad cobra especial trascendencia. Eva como todas las mujeres, vienen con esa característica; ese sello que debería ser requisito en el matrimonio (asi como para mujeres, tambien para hombres) y que tiene que ver con pacto. El Señor quiere que traigamos al mundo hijos de pacto, dentro de matrimonios santos.

El Señor quiere hijos de pacto.

«Tomará por esposa a una mujer virgen. No tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer, para que no profane su descendencia en sus pueblos; porque yo Jehová soy el que los santifico». – Levítico 21:13-15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)


Todas esas ideas de que Dios permitió el divorcio, repito, son una confusión que muchos hemos aprovechado para hacer lo que nos da la gana. No fue Dios quien permitió el divorcio; fue Moisés, por la dureza del corazón de los hombres. Hoy día las hay tambien mujeres con el corazón terriblemente endurecido.

«Habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado. Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca». – Números 30:1-2 Reina-Valera 1960 (RVR1960)


Estos versos dejan muy claro lo que Dios tiene en mente con respecto a todo lo que nosotros prometemos y juramos. Tengamos esto presente para luego no entrar en debates necios, porque Dios ya habló. Decía mi abuela: “donde manda capitán, no manda marinero».

Demos gloria a Dios en el matrimonio.

«Y se levantó el sacerdote Esdras y les dijo: Vosotros habéis pecado, por cuanto tomasteis mujeres extranjeras, añadiendo así sobre el pecado de Israel. Ahora, pues, dad gloria a Jehová Dios de vuestros padres, y haced su voluntad, y apartaos de los pueblos de las tierras, y de las mujeres extranjeras. Y respondió toda la asamblea, y dijeron en alta voz: Así se haga conforme a tu palabra». – Esdras 10:10-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

El momento de Esdras 10:10-12 fue antecedido por la mano dura de Dios para con su pueblo. Esto obedecía a que el pueblo había sido infiel, una situación que a Dios siempre le preocupa. Ignorar estas cosas va a traer consecuencias severas sobre la vida de las personas.

Mi intensión es ser obediente a la Palabra. Yo he sufrido lo suficiente para pararme frente a Esdras y decirle: sí, así se haga conforme a tu palabra. Mi trabajo es decirte a ti que el muladar es amargo, asqueroso, fétido y a muchos nos ha tocado pasar por ahí. En ese muladar es que está sumergido el cónyuge en pecado. Ahí es donde se mete aquella persona que buscando su felicidad se vale de cualquier texto sacado de contexto para ir y hacer lo que le da la gana. Luego de hacer su propia voluntad dicen: Señor, que se haga tu voluntad.

Dios todo lo ve.

«Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano. Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto». – Malaquías 2:13-14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Esto aplica para hombres y mujeres porque hay mujeres que también cogen otro camino. Los varones no podemos alegar inocencia, pues algunas esposas se van al pecado porque no encontraron en sus esposos apoyo y cobertura. Muchos varones vienen al Ministerio No Más Divorcios de En pos de Dios, exigiendo, basados en que Jesús dijo: “que la mujer no se aparte de su marido”, que ella vuelva porque es su esposa de pacto. Pero jamás han actuado como Jesús con su iglesia.

Dice la palabra que nosotros debemos amar a nuestras esposas con toda ciencia y amarlas como Jesús ama a su iglesia, quien se la presenta a sí mismo: limpia, inmaculada y sin arrugas. Esto quiere decir que Jesús se esmera en que si su esposa está sucia Él la limpia, que si su esposa está en pecado, Él la hace inmaculada por medio de su amor.

Un cónyuge es todo lo que necesitamos.

«¿No hizo Él uno, habiendo en Él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud». – Malaquías 2:15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Aquellos hijos que se tuvieron fuera del matrimonio, uno mismo les endosa mucho dolor. Oramos porque estos hijos logren encontrar el camino que es Jesús, para liberar sus vidas del pecado de sus padres. Jesús erradica ese pecado para que no se extienda, generación tras generación nuevamente.

«Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que Él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales». – Malaquías 2:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Recibo constantemente comentarios como el siguiente: “Dios que es amor, no quiere que estemos solos y nos permite divorciarnos y casarnos de nuevo, porque Él hace nuevo todo”. Les quiero recordar que el amor del que es lleno Dios, es amor ágape y no eros.

Seamos mucho más justos en el matrimonio.

Son varias las citas bíblicas de las que muchas personas se valen para decir que Dios les permite casarse de nuevo. Jesús le explica a los creyentes sobre lo que Moisés permitió:

«Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera». – Mateo 19:9 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Recordemos que María, la madre de Jesús, estuvo en esa situación, y en aquel contexto histórico, las familias acordaban los matrimonios de sus hijos, algunas veces siendo muy jóvenes. Entonces se acordaba que aquella señorita que estaba desposada, no iría a vivir con su esposo para iniciar una vida marital, hasta que no estuviera sexualmente apta, desarrollada, capaz. Mientras esto sucedía, ella permanecía en casa de sus padres.

Las responsabilidades del hombre ante Dios.

En esa circunstancia dice la palabra en Deuteronomio que si un hombre tomare una mujer virgen, este tendrá que resarcir económicamente a los padres de la mujer y la tomará por esposa y no podrá otorgarle carta de divorcio jamás, pues él fue quien la deshonro.  Y si fuere violada este hombre moría lapidado.

«Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad». – Deuteronomio 24:1-4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Repudio es rechazar algo que no esta bien.

La Biblia dice: que si el hombre encontraba algo impropio en su esposa, él le podía otorgar carta de divorcio, para que se cumpliera lo que citamos en un principio, para que aquel que la había deshonrado se hiciera responsable de sus actos. Queda sobre entendido que lo impropio se refería a encontrar algo el día de la boda. Ya que de ser posterior a la boda, se hacia una especie de juicio en donde de resultar culpable la mujer, podría morir como castigo.

Si el que la había deshonrado, por cualquier circunstancia, le daba carta de repudio, esta no podía regresar con el que se había comprometido al principio. Porque Dios quiere una descendencia santa, un pueblo santo.

Condenando a nuestras futuras generaciones.

Cuando nosotros nos involucramos con alguien comprometido, o lo que es peor, vamos procreando hijos con esas personas, lo único que estamos haciendo es despreciar nuestra salvación.

He visto mujeres, amantes de hombres casados dentro del ministerio de danza de la iglesia. Tambien he visto dentro del ministerio de alabanza mujeres y hombres en adulterio, he visto dentro de la congregación hombres y mujeres levantando manos, danzando, adorando, hablando en lenguas, predicando mientras viven en pecado de adulterio. He visto a hombres enseñando a niños cantos y alabanzas a Dios cuando han abandonado a sus esposas.

Satanás está sembrando cizaña en la iglesia porque nosotros le hemos abierto las puertas del templo por intermedio de esa tan absurda y cursi frase yo tengo derecho a ser feliz. – RonnieVBCarrera Comparte en Twitter

¿Permite la Biblia divorciarse y casarse con otra persona?


No. Yo soy un hombre temeroso de la Palabra de Dios y ahí jamás leerás que alguien puede volver a casarse. Al único que se le permite casarse nuevamente es al viudo. Y dice específicamente a la viuda joven, cuando una mujer enviuda ya vieja no es aconsejable que vuelva a casarse. Tenemos por ejemplo de eso a Noemí, la suegra de Ruth. Noemí estaba más preocupada por tener nietos que en buscar otro marido. Entonces ella se hizo mentora de su nuera fiel y dice que Dios la bendijo haciéndola abuela.

«Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y Él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo». – Efesios 5:21-24 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Estoy haciendo eco de la exhortación de Pablo por la obediencia de las esposas. La Palabra dice que por la obediencia de sus esposas muchos conocerán a Dios.

Héroes en el matrimonio.

En los testimonios de restauración matrimonial que yo he visto, la fundamental característica  es que la persona que se mantiene fiel a Dios es el principal artífice de la restauración matrimonial, es el héroe de esa familia. Es quien ante la infidelidad de su cónyuge, con su fidelidad, con su santidad, le devuelve el autoestima que el adulterio le robo y hace fuerte a su cónyuge. Y ya fuerte, va a regresar a casa seguramente.

Recuerda: inmediatamente al entrar tu cónyuge en infidelidad, pierde su autoestima. ¿Ser restaurador es una tarea titánica? Si, definitivamente lo es. No es nada fácil ver al cónyuge gozando de placeres. El enemigo va a sembrar cizaña en tu corazón. ¿Le vas a permitir que siga sembrando cizaña?

Satanás no está luchando contra las iglesias; se está uniendo a ellas, hace más daño sembrando cizaña que robando el trigo. – Vans Hagner Clic para tuitear

Con el adulterio viene la ceguera.


En el momento en que tu cónyuge se va de casa, tras su pecado, tú tienes que guardarte en santidad para Dios, esta hará reaccionar a tu cónyuge. Ponte por un momento en el lugar de tu cónyuge infiel: tarde o temprano entenderá que esa persona que le acepta casado es una persona egoísta, es  una persona que no tiene a Dios en su corazón, y si no teme a Dios no le teme a nada. Se convencerá de que su amante es una persona carente de moral.

Entonces el infiel entenderá que se metió con un egoísta, tu cónyuge vivirá con el temor de recibir más de lo mismo; vivirá con esta duda en el corazón: «si se fue conmigo siendo casada o casado, en cualquier momento me lo hará a mí» y siempre va a estar viendo cosas sospechosas. El infiel no esta viviendo feliz de la vida, está desconfiando, esta siempre en una constante tensión, no sabe en qué momento le quitan su placer. Entonces el cónyuge en pecado está viviendo la vida loca, pero esta es una vida de temor y de angustias.

Lo que Dios espera de ti es fidelidad.

Tú tienes que estar viviendo en santidad y libre de idolatría. Es por eso que nuestro llamado es ser obedientes y fieles a Dios.

Cuando nosotros entramos al adulterio, la Palabra tiene un mensaje para nosotros. La Biblia es muy clara cuando dice que agregar una tercera persona a la relación matrimonial es adulterio.

De la única manera que el arrepentimiento de dos divorciados que se vuelven a casar es valedero será cuando se aparten de su adulterio. Porque la palabra dice: «ni los adúlteros, ni los fornicarios… verán el reino de los cielos». Y si no verán el reino de los cielos, ¿Qué es lo que les espera? ¿A dónde van los que no van a ver el reino?

Yo aborrezco el divorcio, dice el Señor.


¿Acaso no quiere esto decir: no caigan en adulterio? Quizás tu cónyuge te obligó al divorcio; de ser asi no caigas en lo mismo, no consideres el adulterio para tu vida. ¿Qué sabes tú si harás salvo a tu cónyuge? ¿Qué sabes tú, si en algún momento tu cónyuge en pecado dice mejor vuelvo con mi familia? Tienes que estar preparado, libre de rencores, libre de odios. Pero ¿qué podemos esperar si tú mismo no has podido levantar tus ojos al cielo? 

Los adoradores en espíritu y verdad son reconciliadores.

En Oseas 3:1 encontramos a un hombre que por tener su vista y toda su atención en Dios, pudo recibir revelación e instrucción al respecto de la infidelidad de su esposa y como curar el corazón de ella.

Vean esto los varones que están deseando que su esposa vuelva a casa, solo porque extrañan la intimidad sexual. Nuestro principal cometido es guardar el corazón de estas mujeres porque nosotros somos responsables de la vida espiritual de ellas. Hicimos un compromiso con Dios para hacerlas inmaculadas, como Cristo lo hizo con la iglesia.

Conclusiones


Dios dice que aborrece el divorcio. Si, fue un hombre quien dada las presiones permitió el divorcio por cualquier situación. Y porque los fariseos imponían esa costumbre Jesús dijo: no permito el divorcio, a no ser por causa de fornicación. Pero ese punto en la actualidad no aplica, ¿Cuántos se desposan hoy día y llegan al lecho conyugal hasta el día de su boda? Jesús tuvo que hacer la aclaración porque los fariseos, esos que manipulan la Palabra, intentaron ponerle una trampa e insinuaron que Jesús era un hijo bastardo. Entonces Él que conoce los pensamientos de todos, les aclaró ese punto.

Dios lucha tus batallas.

Cuando el pueblo de Dios es santo gana todas sus batallas. Esas batallas de hijos promiscuos, de hijos que se vuelven amantes de personas casadas, de hijos que caen en drogas, de hijos que tienen hijos con diferentes personas y a todas las abandonan.

Vas ganando tus batallas cuando con tu ejemplo de vida influencias a tus hijos. Tú debes romper con las viejas costumbres, con la antigua manera de pensar. Tú vas a romper con cadenas de maldición en tu familia. Rompe con el divorcio, el adulterio, la promiscuidad y la idolatría. Y recuerda: Yo aborrezco el divorcio, dice Dios.

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Este artículo procede del ministerio No Más Divorcios de En Pos de Dios. El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

El Pacto Matrimonial Para Dios es Importante

Pacto Matrimonial

El Pacto Matrimonial es precioso para Dios ¿Qué sucede cuando nos unimos con nuestra pareja sin casarnos? ¿Qué sucede cuando caemos en la comúnmente llamada: unión libre?

Unión de Hecho

 

«¿Entonces Jehová dijo a Caín, porque te has ensañado, y porque ha decaído tu semblante? Si bien hicieres no serás enaltecido? Y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo y tú te enseñorearas de él». Génesis 4:6-7

El pecado nos hará pedazos y todo va a depender de qué decisión tomemos. Dios lo dice claro en estos versículos. No fue por la actividad de Caín y la calidad de su producto que Dios rechazo su sacrificio, si no que Caín no lo hizo como debía. El Pacto Matrimonial es algo que Dios espera que hagas con Él.

«Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan». Mateo 7:13-14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Para Dios el matrimonio es mucho más que un simple contrato. Las parejas que entienden la importancia que sus matrimonios tienen para Dios, que ven su matrimonio como sagrado, se esfuerzan por sacar adelante su matrimonio. Las posibilidades de éxito aumentan si siguen los consejos que encuentran en la Biblia.

¿Cuál es el papel del esposo?

 

«Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador». – Efesios 5:23 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Cuando no sabemos qué decisión tomar hay varios caminos equivocados. Los  tomamos de forma confusa y a veces hasta forzados. Por ejemplo, cuando de novios fornicamos y viene un embarazo «no deseado», pensamos que casarnos resolverá la situación. Y resulta que, sin conocerse bien, sin consultar con Dios nada bueno vendrá.

Otro caso es cuando el esposo quiere honrar a la novia en sagrado matrimonio, otro error. Al casarnos vamos a honrar a Dios, no al cónyuge

Cuando Hacemos la Voluntad de Dios, ella se Hace en Nuestras Vidas.

 

La ofrenda de Abel fue aceptable no porque era un animal. Tampoco porque era lo mejor entre lo que tenía. Ni siquiera porque se tratase de un corazón lleno de celo por Dios. La ofrenda de Abel fue acepta debido a que fue dada totalmente en obediencia a lo que Dios debió haber revelado en ese entonces, aunque no se registrara en Génesis. Caín, por el contario, desdeñando las instrucciones divinas, trajo simplemente lo que quiso, algo de su cosecha. Desde nuestra perspectiva lo que Caín debió haber hecho fue canjear de sus productos con algún cordero perfecto de su hermano y así presentárselo al Señor; que se viera que Caín tenía la intención de agradar a Dios.

¿Cuantos de ustedes tuvieron la intención de agradar a Dios cuando tuvieron intimidad sin pacto y cuando vino un embarazo tuvieron que casarse?

Luego de que se dieron las ofrendas, Dios le pregunta a Caín: ¿porque te enojas? Si bien hicieres, serias enaltecido. Pero tú no te casaste, solo disfrutaste del placer sin pacto, dejando a un lado la voluntad de Dios. Muchos somos parte de una generación que se formó anhelando el placer sin pacto. De hecho, hay cónyuges que anhelan que se dé la restauración matrimonial para tener intimidad sexual de nuevo. No lo están haciendo con la intención de honrar a Dios; por eso es que a Caín le fue fatal.

Aunque a simple vista piensen que Abel le fue mal, ya que lo mataron, Abel cumplió la misión. Abel fue obediente y se fue derecho al cielo. Caín por el contrario se quedó acá en la tierra, pero maldito.

Todos los que hemos caído en el error de no honrar a Dios y luego a un cónyuge, no debemos ver como extraño que luego el cónyuge nos abandone, nos sintamos solos, apartados, incluso, de nuestros hijos.

 Vas a Sentirte Abandonado por Dios.

 

«Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. Y dijo Caín a Jehová: – Grande es mi castigo para ser soportado-«. Génesis 4:12-13 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Esto se comparara con la actitud de nosotros cuando debimos haber honrado a Dios presentando nuestro matrimonio y como consecuencia de esto la bendición que iba a carrear para nuestras esposas. Una esposa que fue llevada al altar con intención santa, se siente más segura que la que se tuvo que casar. La última vive con la duda y la zozobra de: ¿está conmigo porque quiere o porque debe de estar? Ellas son mujeres que piensan y actúan totalmente diferente, siempre con temor.

Para que una familia funcione bien, alguien tiene que tomar las decisiones, por ejemplo, vamos a ir ante Dios a presentar nuestra unión, la biblia a encargado esta responsabilidad al esposo y la de gobernar. Sin embargó esto no le da derecho de ser tirano ni abusivo. Tampoco puede descuidar sus obligaciones, lo cual le haría perder el respeto de su esposa y le impondría a ella cargas innecesarias. Dios espera que el hombre se esfuerce por cuidar a su esposa y la honre considerándola su apreciada compañera.

Dios espera que el hombre se esfuerce por cuidar a su esposa y la honre considerándola su apreciada compañera. - RonnieVBCarrera Clic para tuitear

 

Tenemos que ser irreprensibles.

 

«Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo». – 1 Timoteo 5:7-8 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

«Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo». – 1 Pedro 3:7 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Muchas situaciones desagradables vendrán a tu vida como consecuencia de no tomar en cuenta los consejos que vienen del Padre amoroso. Un Padre firme si no le obedeces, pues cuando venga el momento del castigo Él no meterá su mano, porque ya fuiste advertido.

«Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama». – Efesios 5:28 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

El esposo que ama a su esposa, valora sus habilidades y talentos. Dirán por ahí algunos: es que no tiene talentos. Yo creo firmemente que esa es una de las funciones que un esposo debe llevar a cabo. Al esposo le corresponde estimular a su esposa para que se realice como mujer.

Si mi Amor no Edifica a mi Cónyuge no es Amor.

 

Tenemos que ayudar a nuestro cónyuge a desarrollar esas habilidades y talentos, por escondidos que se encuentren. Todos hemos sido formados por un Dios increíblemente creativo. Entonces, si bien tú no has visto sus talentos, quizás sea el momento de que tú le ayudes. No debes imponer tu punto de vista jamás, solo estimula, anima.

Cuando un siervo de Dios se negó a seguir un sabio consejo de su esposa sobre un problema familiar, Jehová le dijo: escucha en todo lo que tu esposa te diga y así haz; Abraham accedió con humildad y como consecuencia su familia disfruto de paz, así como la bendición divina.

Honra a Dios en El Pacto Matrimonial.

 

¿Tú quieres la bendición divina en tu vida? Bueno empieza por obedecer a Dios, por doblegar tu orgullo, empieza a considerar a tu esposa como algo muy preciado en tu vida, por mala que sea, por maleducada, por peleonera, nunca va dejará de llegar bendición a tu vida.

Notemos que nosotros cuando llegamos al matrimonio no estamos honrado a la esposa, estamos honrando a Dios. Los mejores tiempos son esos, los que vivamos con el amor de Dios.

Lo que nos enseña Abel.

 

No es extraño entonces que hoy tengas problemas en tu matrimonio. Desde el principio actuaste mal. Ahora toca poner en práctica lo que nos enseñan los hombres santos, los héroes de la Biblia. Y nuevamente te dejamos los tres puntos claves para un esposo que quiere honrar a Dios en su matrimonio. Estos puntos son valederos, aun cuando este atravesando por problemas matrimoniales.

1. Provee

Provee como si estuvieras en casa; abundante, vas a presentar de tu salario lo mejor que tú produces. Del corazón de tu esposa saldrá misericordia, cuando te vea valiente y esforzado.

2. Respeta

Respeta la distancia que ella ha puesto. Esto le permitirá sanar su corazón de todas las cosas insensatas que pudiste cometer por falta de sabiduría.

3. Se Fiel

Ninguna mujer extraña te valida, tú no necesitas una mujer para convertirte en el hombre que Dios desea.

Desde En pos de Dios y el Ministerio No Más Divorcios, queremos ayudarte, apoyarte y vamos a romper con las cadenas que azotan y esclavizan a los matrimonios y las familias: el divorcio, el adulterio, la promiscuidad y la idolatría.

El matrimonio no es para amarrar personas, el matrimonio es para honrar a Dios. - RonnieVBCarrera Clic para tuitear

 

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RonnieVBCarrera se considera un sobreviviente del adulterio, escribe y comparte sobre restauración personal y matrimonial. Puedes seguirle en Twitter @RonnieVBCarrera Este artículo procede del ministerio No Más Divorcios de En Pos de Dios. El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.