Yo aborrezco el divorcio, dice el Señor.

Yo aborrezco el divorcio, dice Dios, es un articulo para traer claridad a los más pequeños en la fe. Para darles fortaleza a los que están parados en la brecha por sus matrimonios.

Dios habla sobre el divorcio.

Dicho por Dios: «Yo aborrezco el divorcio», debería ser suficiente para que nosotros sintamos la misma aversión por el divorcio. Pero muchos creen que la única razón por la que Dios aprueba el divorcio es por causa de adulterio. Dios no permite el divorcio en dos personas que Él unió. En ninguna parte de la Biblia vas a encontrar que Dios diga que permite el divorcio. Se han dado muchas confusiones por malas interpretaciones de la Biblia.

Dios une solo a personas solteras y sin compromiso. – RonnieVBCarrera Clic para tuitear

La Biblia dice que Dios aborrece el repudio. Queda sobreentendido que aquella persona que se casa, se divorcia y se vuelve a casar, esta en adulterio y si quiere rectificar su camino, deberá apartarse del pecado y volver a su pacto matrimonial.

Meditemos en la Palabra.

«Jehová: ¿Quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás». – Salmos 15:1-5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Aquel que a cambio de placer sexual hace sufrir a su cónyuge, está admitiendo que hace mal a su prójimo inmediato, a su cónyuge e hijos. Y por tal motivo será alguien que no puede residir en el santuario de Dios. El infiel es alguien que no puede habitar en su santo monte.

El que encuentra esposa, encuentra la benevolencia de Dios.

«Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne». – Génesis 2:21-24 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Alcanzando la benevolencia de Jehová.

Pienso que Adán se sintió realmente respaldado por Dios cuando le otorga a su esposa. Pero sucede que antes de darle esposa le dio trabajo. El trabajo de Adán fue ponerle nombre a todas las bestias que Dios había creado.

No creo que Adán, antes de recibir a Eva, hubiera sido tan ingenuo como para no darse cuenta de que todos tenía pareja y él no. Seguramente se pregunto: «¿Qué pasó aquí?». Cuando él hubo acabado su trabajo y ya agotado, entra en un sueño profundo, Dios saca una costilla de él y crea a Eva.

Para todas aquellas personas que dicen creer en Dios, yo les digo: si Dios hubiera tenido contempladas varias mujeres para el hombre, le hubiera sacado varias costillas a Adán y no solo una.

Lo que significa la palabra pacto.


El concepto pacto es algo que muchos hemos tomado a la ligera. He visto muchos casos de hombres y mujeres que mientras les dura el enamoramiento están golpeándose el pecho, pataleando, supuestamente adorando a Dios. Lo que están haciendo en realidad es un ritual para que les devuelvan al ídolo, y todos estos rituales son practicados mientras les dura el enamoramiento. Hasta que aparece otro candidato o candidata.

Hay que tener muy claro lo que Dios siempre ha querido. En este sentido, el tema virginidad cobra especial trascendencia. Eva como todas las mujeres, vienen con esa característica; ese sello que debería ser requisito en el matrimonio (asi como para mujeres, tambien para hombres) y que tiene que ver con pacto. El Señor quiere que traigamos al mundo hijos de pacto, dentro de matrimonios santos.

El Señor quiere hijos de pacto.

«Tomará por esposa a una mujer virgen. No tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer, para que no profane su descendencia en sus pueblos; porque yo Jehová soy el que los santifico». – Levítico 21:13-15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)


Todas esas ideas de que Dios permitió el divorcio, repito, son una confusión que muchos hemos aprovechado para hacer lo que nos da la gana. No fue Dios quien permitió el divorcio; fue Moisés, por la dureza del corazón de los hombres. Hoy día las hay tambien mujeres con el corazón terriblemente endurecido.

«Habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado. Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca». – Números 30:1-2 Reina-Valera 1960 (RVR1960)


Estos versos dejan muy claro lo que Dios tiene en mente con respecto a todo lo que nosotros prometemos y juramos. Tengamos esto presente para luego no entrar en debates necios, porque Dios ya habló. Decía mi abuela: “donde manda capitán, no manda marinero».

Demos gloria a Dios en el matrimonio.

«Y se levantó el sacerdote Esdras y les dijo: Vosotros habéis pecado, por cuanto tomasteis mujeres extranjeras, añadiendo así sobre el pecado de Israel. Ahora, pues, dad gloria a Jehová Dios de vuestros padres, y haced su voluntad, y apartaos de los pueblos de las tierras, y de las mujeres extranjeras. Y respondió toda la asamblea, y dijeron en alta voz: Así se haga conforme a tu palabra». – Esdras 10:10-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

El momento de Esdras 10:10-12 fue antecedido por la mano dura de Dios para con su pueblo. Esto obedecía a que el pueblo había sido infiel, una situación que a Dios siempre le preocupa. Ignorar estas cosas va a traer consecuencias severas sobre la vida de las personas.

Mi intensión es ser obediente a la Palabra. Yo he sufrido lo suficiente para pararme frente a Esdras y decirle: sí, así se haga conforme a tu palabra. Mi trabajo es decirte a ti que el muladar es amargo, asqueroso, fétido y a muchos nos ha tocado pasar por ahí. En ese muladar es que está sumergido el cónyuge en pecado. Ahí es donde se mete aquella persona que buscando su felicidad se vale de cualquier texto sacado de contexto para ir y hacer lo que le da la gana. Luego de hacer su propia voluntad dicen: Señor, que se haga tu voluntad.

Dios todo lo ve.

«Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano. Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto». – Malaquías 2:13-14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Esto aplica para hombres y mujeres porque hay mujeres que también cogen otro camino. Los varones no podemos alegar inocencia, pues algunas esposas se van al pecado porque no encontraron en sus esposos apoyo y cobertura. Muchos varones vienen al Ministerio No Más Divorcios de En pos de Dios, exigiendo, basados en que Jesús dijo: “que la mujer no se aparte de su marido”, que ella vuelva porque es su esposa de pacto. Pero jamás han actuado como Jesús con su iglesia.

Dice la palabra que nosotros debemos amar a nuestras esposas con toda ciencia y amarlas como Jesús ama a su iglesia, quien se la presenta a sí mismo: limpia, inmaculada y sin arrugas. Esto quiere decir que Jesús se esmera en que si su esposa está sucia Él la limpia, que si su esposa está en pecado, Él la hace inmaculada por medio de su amor.

Un cónyuge es todo lo que necesitamos.

«¿No hizo Él uno, habiendo en Él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud». – Malaquías 2:15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Aquellos hijos que se tuvieron fuera del matrimonio, uno mismo les endosa mucho dolor. Oramos porque estos hijos logren encontrar el camino que es Jesús, para liberar sus vidas del pecado de sus padres. Jesús erradica ese pecado para que no se extienda, generación tras generación nuevamente.

«Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que Él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales». – Malaquías 2:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Recibo constantemente comentarios como el siguiente: “Dios que es amor, no quiere que estemos solos y nos permite divorciarnos y casarnos de nuevo, porque Él hace nuevo todo”. Les quiero recordar que el amor del que es lleno Dios, es amor ágape y no eros.

Seamos mucho más justos en el matrimonio.

Son varias las citas bíblicas de las que muchas personas se valen para decir que Dios les permite casarse de nuevo. Jesús le explica a los creyentes sobre lo que Moisés permitió:

«Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera». – Mateo 19:9 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Recordemos que María, la madre de Jesús, estuvo en esa situación, y en aquel contexto histórico, las familias acordaban los matrimonios de sus hijos, algunas veces siendo muy jóvenes. Entonces se acordaba que aquella señorita que estaba desposada, no iría a vivir con su esposo para iniciar una vida marital, hasta que no estuviera sexualmente apta, desarrollada, capaz. Mientras esto sucedía, ella permanecía en casa de sus padres.

Las responsabilidades del hombre ante Dios.

En esa circunstancia dice la palabra en Deuteronomio que si un hombre tomare una mujer virgen, este tendrá que resarcir económicamente a los padres de la mujer y la tomará por esposa y no podrá otorgarle carta de divorcio jamás, pues él fue quien la deshonro.  Y si fuere violada este hombre moría lapidado.

«Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad». – Deuteronomio 24:1-4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Repudio es rechazar algo que no esta bien.

La Biblia dice: que si el hombre encontraba algo impropio en su esposa, él le podía otorgar carta de divorcio, para que se cumpliera lo que citamos en un principio, para que aquel que la había deshonrado se hiciera responsable de sus actos. Queda sobre entendido que lo impropio se refería a encontrar algo el día de la boda. Ya que de ser posterior a la boda, se hacia una especie de juicio en donde de resultar culpable la mujer, podría morir como castigo.

Si el que la había deshonrado, por cualquier circunstancia, le daba carta de repudio, esta no podía regresar con el que se había comprometido al principio. Porque Dios quiere una descendencia santa, un pueblo santo.

Condenando a nuestras futuras generaciones.

Cuando nosotros nos involucramos con alguien comprometido, o lo que es peor, vamos procreando hijos con esas personas, lo único que estamos haciendo es despreciar nuestra salvación.

He visto mujeres, amantes de hombres casados dentro del ministerio de danza de la iglesia. Tambien he visto dentro del ministerio de alabanza mujeres y hombres en adulterio, he visto dentro de la congregación hombres y mujeres levantando manos, danzando, adorando, hablando en lenguas, predicando mientras viven en pecado de adulterio. He visto a hombres enseñando a niños cantos y alabanzas a Dios cuando han abandonado a sus esposas.

Satanás está sembrando cizaña en la iglesia porque nosotros le hemos abierto las puertas del templo por intermedio de esa tan absurda y cursi frase yo tengo derecho a ser feliz. – RonnieVBCarrera Comparte en Twitter

¿Permite la Biblia divorciarse y casarse con otra persona?


No. Yo soy un hombre temeroso de la Palabra de Dios y ahí jamás leerás que alguien puede volver a casarse. Al único que se le permite casarse nuevamente es al viudo. Y dice específicamente a la viuda joven, cuando una mujer enviuda ya vieja no es aconsejable que vuelva a casarse. Tenemos por ejemplo de eso a Noemí, la suegra de Ruth. Noemí estaba más preocupada por tener nietos que en buscar otro marido. Entonces ella se hizo mentora de su nuera fiel y dice que Dios la bendijo haciéndola abuela.

«Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y Él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo». – Efesios 5:21-24 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Estoy haciendo eco de la exhortación de Pablo por la obediencia de las esposas. La Palabra dice que por la obediencia de sus esposas muchos conocerán a Dios.

Héroes en el matrimonio.

En los testimonios de restauración matrimonial que yo he visto, la fundamental característica  es que la persona que se mantiene fiel a Dios es el principal artífice de la restauración matrimonial, es el héroe de esa familia. Es quien ante la infidelidad de su cónyuge, con su fidelidad, con su santidad, le devuelve el autoestima que el adulterio le robo y hace fuerte a su cónyuge. Y ya fuerte, va a regresar a casa seguramente.

Recuerda: inmediatamente al entrar tu cónyuge en infidelidad, pierde su autoestima. ¿Ser restaurador es una tarea titánica? Si, definitivamente lo es. No es nada fácil ver al cónyuge gozando de placeres. El enemigo va a sembrar cizaña en tu corazón. ¿Le vas a permitir que siga sembrando cizaña?

Satanás no está luchando contra las iglesias; se está uniendo a ellas, hace más daño sembrando cizaña que robando el trigo. – Vans Hagner Clic para tuitear

Con el adulterio viene la ceguera.


En el momento en que tu cónyuge se va de casa, tras su pecado, tú tienes que guardarte en santidad para Dios, esta hará reaccionar a tu cónyuge. Ponte por un momento en el lugar de tu cónyuge infiel: tarde o temprano entenderá que esa persona que le acepta casado es una persona egoísta, es  una persona que no tiene a Dios en su corazón, y si no teme a Dios no le teme a nada. Se convencerá de que su amante es una persona carente de moral.

Entonces el infiel entenderá que se metió con un egoísta, tu cónyuge vivirá con el temor de recibir más de lo mismo; vivirá con esta duda en el corazón: «si se fue conmigo siendo casada o casado, en cualquier momento me lo hará a mí» y siempre va a estar viendo cosas sospechosas. El infiel no esta viviendo feliz de la vida, está desconfiando, esta siempre en una constante tensión, no sabe en qué momento le quitan su placer. Entonces el cónyuge en pecado está viviendo la vida loca, pero esta es una vida de temor y de angustias.

Lo que Dios espera de ti es fidelidad.

Tú tienes que estar viviendo en santidad y libre de idolatría. Es por eso que nuestro llamado es ser obedientes y fieles a Dios.

Cuando nosotros entramos al adulterio, la Palabra tiene un mensaje para nosotros. La Biblia es muy clara cuando dice que agregar una tercera persona a la relación matrimonial es adulterio.

De la única manera que el arrepentimiento de dos divorciados que se vuelven a casar es valedero será cuando se aparten de su adulterio. Porque la palabra dice: «ni los adúlteros, ni los fornicarios… verán el reino de los cielos». Y si no verán el reino de los cielos, ¿Qué es lo que les espera? ¿A dónde van los que no van a ver el reino?

Yo aborrezco el divorcio, dice el Señor.


¿Acaso no quiere esto decir: no caigan en adulterio? Quizás tu cónyuge te obligó al divorcio; de ser asi no caigas en lo mismo, no consideres el adulterio para tu vida. ¿Qué sabes tú si harás salvo a tu cónyuge? ¿Qué sabes tú, si en algún momento tu cónyuge en pecado dice mejor vuelvo con mi familia? Tienes que estar preparado, libre de rencores, libre de odios. Pero ¿qué podemos esperar si tú mismo no has podido levantar tus ojos al cielo? 

Los adoradores en espíritu y verdad son reconciliadores.

En Oseas 3:1 encontramos a un hombre que por tener su vista y toda su atención en Dios, pudo recibir revelación e instrucción al respecto de la infidelidad de su esposa y como curar el corazón de ella.

Vean esto los varones que están deseando que su esposa vuelva a casa, solo porque extrañan la intimidad sexual. Nuestro principal cometido es guardar el corazón de estas mujeres porque nosotros somos responsables de la vida espiritual de ellas. Hicimos un compromiso con Dios para hacerlas inmaculadas, como Cristo lo hizo con la iglesia.

Conclusiones


Dios dice que aborrece el divorcio. Si, fue un hombre quien dada las presiones permitió el divorcio por cualquier situación. Y porque los fariseos imponían esa costumbre Jesús dijo: no permito el divorcio, a no ser por causa de fornicación. Pero ese punto en la actualidad no aplica, ¿Cuántos se desposan hoy día y llegan al lecho conyugal hasta el día de su boda? Jesús tuvo que hacer la aclaración porque los fariseos, esos que manipulan la Palabra, intentaron ponerle una trampa e insinuaron que Jesús era un hijo bastardo. Entonces Él que conoce los pensamientos de todos, les aclaró ese punto.

Dios lucha tus batallas.

Cuando el pueblo de Dios es santo gana todas sus batallas. Esas batallas de hijos promiscuos, de hijos que se vuelven amantes de personas casadas, de hijos que caen en drogas, de hijos que tienen hijos con diferentes personas y a todas las abandonan.

Vas ganando tus batallas cuando con tu ejemplo de vida influencias a tus hijos. Tú debes romper con las viejas costumbres, con la antigua manera de pensar. Tú vas a romper con cadenas de maldición en tu familia. Rompe con el divorcio, el adulterio, la promiscuidad y la idolatría. Y recuerda: Yo aborrezco el divorcio, dice Dios.

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Este artículo procede del ministerio No Más Divorcios de En Pos de Dios. El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

Falta de Perdón en el Matrimonio

Estatuas de Sal en el Matrimonio

 

La falta de perdón y la curiosidad han provocado, en muchos matrimonios, que los cónyuges se vuelvan estatuas de sal. La pasividad en el matrimonio es tan destructora como la infidelidad. La permanencia no es precisamente amar; puedes estar y estorbar.

Yrit, la mujer estatua de sal

 

Yrit, es un personaje bíblico, su nombre no figura en la Biblia. La Palabra de Dios dice que ella, desobedeciendo a una orden que buscaba proteger su integridad física, fue convertida en una estatua de sal. Esa mujer fue Edith, la esposa de Lot. No te molestes en buscar su nombre en la Biblia, pues no se menciona. En un libro de la Torá, que se llama Midrash, se hace mención de ella. Pero lo importante no es su nombre, lo realmente importante es lo que le sucede por hacer lo que se le advirtió que no hiciera.

«Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal». Génesis 19:26 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

¿Cuántas veces te he dicho a ti, que no veas para atrás? El pueblo de Israel tardo 40 años en hacer un viaje de 17 días. Y fue largo el viaje porque vivieron, todo ese tiempo, pensando en Egipto. Ver para atrás no te permite perdonar. Ver para atrás, por curiosidad, te dará información que quizás no necesites saber. Tener ciertos datos no te permitirá hacer bien tu papel de cónyuge. ¿Cuántos hombres y mujeres solamente permanecen en sus matrimonios sin bendecir a su cónyuge? Algunos cónyuges son estatuas de sal en sus matrimonios.

Agonizando un día a la vez

 

Las estatuas de sal en el matrimonio son personas muertas en vida, por mirar al pasado. El Señor es muy enfático en el tema perdón. Veamos la siguiente cita.

«El alcanzará favor de Jehová; mas Él condenará al hombre de malos pensamientos». Proverbios 12:2 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Los malos pensamientos no hablan necesariamente de hacerle daño a alguien , si no perder el tiempo pensando cosas que no son dignas ni para ti ni para nadie. Habla también de hacer cosas que no debemos, que nos llevan a olvidarnos de darle adoración a Dios. Esos son algunos ejemplos de malos pensamientos.

El bueno vive pensando cosas dignas de alabanza. Si tenemos malos pensamientos nos convertiremos en personas malas. El arcángel Miguel contendía con Satanás, su actitud me bendice tanto. Él le dijo:

«Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda». Judas 9 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

El arcángel, ni renegó, ni maldijo. Esa es la actitud que nos encamina a ganar las batallas espirituales.

La Falta de Perdón te Hace Exigir lo que Tú no Cumples

 

«Al que piensa hacer el mal, le llamarán hombre de malos pensamientos». Proverbios 24:8 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Podemos pensar hacer algo malo cuando queremos coaccionar o manipular el corazón o la voluntad del conyugue. ¡Que situación tan compleja! Al hacernos las víctimas, estamos siendo tan pecadores como nuestro cónyuge en infidelidad. Hay cónyuges que simplemente se van hartos de nuestras actitudes y en el camino pueden verse tentados a caer en adulterio. ¿Quién es más culpable?

Cada quien tiene dominio propio y sabe lo que es bueno o malo. Pero ¿Qué tan culpable es aquella persona que harta de mí se va al mundo secular o se aparata de Dios? Harto de mi, por que ya no soporta los celos, manipulaciones, excesivo control, golpes, desprecios, descalificaciones. ¿Cuántas personas toman esa actitud ante las actitudes nuestras? Y hoy nosotros decimos cosas como: -me dejo-, -es una cualquiera-. Reza una refrán: “No llores como un cobarde lo que no supiste valientemente defender”. No es bíblica la frase, pero se relaciona y es duro.

Los que no logran alcanzar restauración matrimonial, fallan porque creen en el retorno del cónyuge y no en lo que le prometieron a Dios. En lugar de vivir con alegría, viven una eterna pena, que no conquista a nadie. Clic para tuitear

 

No Olvides que Juraste: Hasta que la Muerte nos Separe

 

Aun en medio de la separación o el adulterio, nuestro compromiso sigue vigente. Amar, honrar, respetar y ser fiel hasta la muerte. El despechado, dejándose llevar por celos, recibe en su corazón malos pensamientos: muerte, cometer adulterio también, fornicaciones, robar, falsos testimonios y blasfemias, etc.

Los actos pecaminosos del cónyuge no nos competen ni rigen. Los hijos de Dios vemos la viga que tenemos en el ojo y trabajamos por quitarla.

¿No hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Santiago 2:4-5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Falta de Perdón, atraída por malos pensamientos

 

Los malos pensamientos nos va a acarrear grandes problemas. Constantemente pido que bloqueen cualquier tipo de información donde miren a su conyugue con otra persona. Estos pensamientos no dejan sanar. Hay quienes provocan el retorno del conyugue al hogar pero como malos pensamientos. Con idolatría que el Señor condena y señala,  y nos exige que la dejemos. Como el pueblo de Israel, nosotros tenemos ídolo con pies de barro: nuestro cónyuge.

Creer que nuestro Padre celestial sabe cómo establecer la mejor vida posible y rendirse con gusto a Él nos libera de perseguir una vida pequeña. Nos mueve a perseguir la visión y el propósito del tamaño de Dios. Clic para tuitear

Gen 19:15-28 habla de la misericordia de Dios para con Lot y su familia.
Sodoma y Gomorra estaban entregadas a idolatría y a pecados que tiene que ver con bajos instintos, homosexualidad, adulterio, fornicación salvajismo. De Sodoma derivan conceptos como situaciones impropias dentro de la intimidad sexual. Jehová destruyó el pecado de Sodoma y Gomorra. Hizo llover azufre y fuego y destruyó las ciudades, aquella llanura y sus moradores. La esposa de Lot estaba advertida, miro a tras a espaldas de él y se volvió una estatua de sal. Tú recibes la misericordia de Dios… ¿Caerás en la misma trampa en que cayo Edith?

 

La analogía de la estatua de sal en el matrimonio

 

El humo subía de la tierra. Así destruyó Jehová todo el pecado. Pero la esposa de Lot, que quedo mirando el pasado, quedo como estatua de sal. Una estatua no se mueve, no avanza y si tú no te mueves, no actúas vas a perder todo lo que tienes. Mirar atrás es una figura que habla de estar recordando y tener malos pensamientos.

Una cosa es que el Señor trae reprensión, que al final trae bendición y otra el aporreo de Satanás. Jesús clama por tu vida en la forma de ministerios, pastores, personas que te aman y están orando por ti. Jesús ora por que soportes ese aporreo. Satanás no quiere limpiarte, él quiere golpearte con fuerza y matarte, acabar con tu vida. Jesús sabe que en esa sacudida y con su intercesión el aporreo solo va a sacar toda la basura que hay en ti. Toda la cizaña que hay en ti será expulsada.

Toma en serio la tarea de sacar malos pensamientos de tu mente. no vuelvas tu vista atrás. Tu vista siempre al cielo (Lee al respecto aquí), te convierte en un adorador en espíritu y verdad. Luego sanaras tu corazón de las heridas que causaron esas situaciones que en tu matrimonio se están dando. Entonces, en el momento en que el prodigo decide volver, estarás listo para verlo con misericordia y celebrar que ha vuelto .

Muchos han quedado como estatuas de sal , bebiendo licor, como muestra de decepción. Pero aquel que se encuentre sirviendo y adorando a Dios no pasará vergüenzas. Salvo el caso de personas necias, como Mical, que vivio viendo y pensando cosas que no debía.

Cuando Caiga la Venda Podrás ir al Rescate

 

Tu conyugue puede encontrarse en una región de pecado. Tu intercesión y firmeza puede rescatarlo. Recuerda que juraste interceder no por el ídolo si no por el conyugue y con misericordia. No por necesidad, apegos carnales, pasionales.  Mas bien comprometido, trabajando, no sufriendo por que no está contigo. Trabajando porque hemos cometido errores. Con una actitud diferente, gánate el corazón de tu cónyuge.  Para que pronto pueda salir de su pecado de infidelidad o de la cueva en donde esta, escondido y destruido.

El reino de los cielos es de los violentos, gente que actúa y va con compromiso, gente decidida, comprometida así como un soldado que va a la guerra. ¿Que vas a hacer tú? ¿Seguir viendo lo que hace tú conyugue que puede ser contrario? ¿Seguir escuchando las descalificaciones? O ¿Estar atento y comprometido a lo que le juraste a Dios?

Si te dedicas a dar honra, devolverás lo robado. No lloren como cobarde, comprométete. El pecado de tu conyugue no te da licencia para pecar, al contario te compromete más. Solo haz lo que Dios te manda y harás salvo a tu conyugue.

 

La Multiforme Gracias de Dios es Para los Comprometidos

 

El señor nos da todo lo que nosotros seamos capaces de cuidar.
La esposa de Lot se convirtió en un patético ejemplo de lo que es la desobediencia. La que acarreara serias, dolorosas y tristes consecuencias en tu vida y también el día del juicio final.

El señor no se queda con nada cuando somos obedientes. Cuando no lo somos, Satanás lo nota y mete el dedo en la llaga. Escarba y hace que la herida arda. Cuando dejamos la idolatría eso cambiará. Clamamos al Señor para que no deje que lo avergoncemos.

Se el héroe y no estatuas de sal, no seas hombre o mujer de malos pensamientos. Tú estas llamado a ser un Héroe y no un Cobarde.

Te invito a participar y a que escribas, aquí, lo siguiente:

Mi compromiso matrimonial y el total cumplimiento del mismo me harán salvo y a mi familia.

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RonnieVBCarrera se define como un sobreviviente del adulterio, él escribe y comparte sobre restauración personal y matrimonial. Puedes seguirle en Twitter @RonnieVBCarrera

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Adulterio. El efecto Dalila

El Efecto Dalila

 

El adulterio, ese pecado sexual que en el matrimonio te pone una venda que no te permite ver nada. Más tarde, como consecuencia de andar con los ojos vendados, caerás en un precipicio. El pecado nunca queda impune. Es claro que de su cita con el Señor nadie se escapa.

Es recurrente ver casos donde el esposo tiene ataduras de índole sexual. Situaciones del pasado, cosas de su infancia, etc. En su desconocimiento de Dios y de lo que para Él representa el matrimonio, llega a una especie de hastío o aburrimiento.

El desconocimiento de la Palabra trae hastío y aburrimiento a los matrimonios

 

Hablemos del caso de un hombre aburrido de su matrimonio. Aparece una mujer en su vida, con un hijo. Dispuesta a hacer muchas cosas que aparentemente van a satisfacer su apetito sexual, sus fantasías. Es entonces que en este hombre nace una decisión disfrazada de nobles sentimientos. Surge en él la idea de apoyar y ayudar a esta mujer con su pequeño hijo, por lo cual se involucra, cada vez más con ella.

Hay mujeres que aprenden a capturar el alma del hombre. Sólo saben involucrarse con hombres casados, incapaces de ser dignas.  Su intención desde el inicio es mala. Su intención es quedarse con los bienes materiales y económicos. Inicialmente, el hombre se involucra con la intención de ayudar a una pobre mujer y a su hijo abandonado. Paulatinamente, ese apoyo se va acrecentando, desde un empleo, pago de apartamento, colegio para su hijo, todos sus gastos; entre otros. Esta  mujer jamas podrá mostrar agradecimiento, ella se dará a la tarea de hundir a este hombre cada día más en una situación de adulterio que va degenerando hasta hacer pedazos su alma. Ella lo querrá todo.

Hay mujeres que aprenden a capturar el alma del hombre. Sólo saben involucrarse con hombres casados, incapaces de ser dignas. Su intención desde el inicio es mala. - @RonnieVBCarrera #ElEfectoDalila Clic para tuitear

“Porque a causa de la mujer ramera es reducido el hombre a un bocado de pan; y la mujer caza la preciosa alma del varón.” Proverbios 6:26

Sansón, nazareo

 

En Jueces capítulo 13 vemos la historia de un hombre llamado Manoa de la tribu de Dan y su esposa que no podía tener hijos. Por aquellos días los filisteos oprimían al pueblo de Israel.

Un día se le apareció el ángel del Señor a la esposa de Manoa y le dijo que pronto iba a quedar embarazada y daría a luz un hijo, a quien jamás se le debía cortar el cabello. Este hijo iba a ser consagrado a Dios como nazareo desde su nacimiento. Esta consagración era más intensa que la del sacerdocio o la de un profeta. Y sería usado por Dios para librar al pueblo de mano de los filisteos. Este niño que nació fue llamado Sansón.

Sansón tomó muchas decisiones erróneas. Primero se casó con una mujer basando esta decisión únicamente en la belleza de esta mujer. Luego se enredó con una prostituta en Gaza.

El nazareo Sansón fue entrando en situaciones de desorden de índole sexual. Comenzó pecando desde joven, dándole una vida a su esposa que no era digna de su nazareato. Involucrándose con prostitutas y otra mujer. Su castigo no fue inmediato, pero al final, su vida se tornó sumamente dura.

En el capítulo 16 de Jueces vemos a Sansón enamorándose de una mujer llamada Dalila. Esta era una mujer soltera involucrándose con un hombre casado, cuyo único interés eran los cien siclos de plata que cada uno de los príncipes le iba a dar.

Las intenciones de la mujer extraña

 

Notemos que el verso de Proverbios 6:26 dice que la prostituta, sin justificarla, hace lo que hace por un trozo de pan. Pero la mujer extraño, adúltera, va tras otros intereses, siempre. Es muy grave el error que comete el hombre pensando que en esta relación ha conocido el amor. Llamarle amor al adulterio es algo desastroso; necio.

Regularmente aconsejo que las personas que encuentran en su camino a una persona divorciada, separada o abandonada no se involucren con ella. No se involucre con alguien que ya viene de una relación de intimidad sexual con otra persona. Esa persona necesita pasar por un proceso, aprender una lección divina. Y es que el deseo de Dios es que no tengamos más de una pareja sexual. El Señor está hablando de santidad, de apartarnos. De hecho el matrimonio es una forma de santidad.

Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por Dios: seréis pues santos, porque yo soy santo. Levítico 11:45 Reina-Valera Antigua (RVA)

El tipo de mujeres que menciona Proverbios 6:26 lo único que les interesa, consiente o inconscientemente, es el obtener algún tipo de respaldo. En el relato de Jueces se nos deja ver claramente que el único interés de Dalila eran los ciclos de plata que le habían ofrecido.

El adulterio denota baja autoestima

 

Muchos entran en infidelidad y adulterio por la necesidad de ser reconocidos, por la necesidad de parecer importantes, de llamar la atención. Si a muchos de nosotros los varones nos advirtieran a tiempo del efecto Dalila, de lo que la mujer extraña puede provocar, tendríamos la capacidad de recuperarnos ante una situación inconsciente de caer en las garras de una relación de esta naturaleza.

Inicialmente un hombre que se enreda con una mujer extraña lo hace con la intención de apoyarla, luego se va involucrando cada vez más adquiriendo un mayor compromiso. Esto lo lleva incluso a divorciarse y a abandonar a su esposa. Pero más tarde, comienzan a surgir sospechas en este hombre. Empieza a vigilar a esta mujer para descubrir que ella ha estado teniendo intimidad con compañeros de estudio, profesores; entre otros.

El hombre que se involucra con la mujer extraña finalmente descubrirá el engaño; la trampa. Quedará expuesto a la vergüenza, se sentirá  burlado por esa mujer, incluso llega a sentir deseos de tomar venganza, destruir su vida, hablar mal de ella con todas las personas que pueda y quitarle todo apoyo económico. Al verse descubierta, a esta mujer no le queda más remedio que obedecer a este hombre en todo; someterse a un estado tirano del hombre que dijo amarla. El efecto en hombres y mujeres que actúan de esta manera se resume en una palabra: codependencia.

Aplica en tu vida el primer mandamiento

 

Por eso es que nuestro Señor habla en el primer mandamiento muy claro “al Señor tu Dios adorarás con todo tu ser, sólo a Él”. De hecho la intención del Señor detrás de Él ensalzarse como el Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente, es que entendamos que en todo momento Él nos está viendo, está con nosotros y nos está escuchando. A fin de entender que no podemos esconder nuestro pecado a Dios, el conocer qué es pecado, el conocer una identidad en Cristo Jesús que nos hace a los hombres muy hombres y a las mujeres suficientes mujeres. Pero el pecado nos confunde porque se presenta como un gran amigo que nos va a dar mucha alegría y placer; pero también mucho dolor.

Cuando el Señor dictó el primer mandamiento, tenía en mente que no fuéramos a caer en situaciones de codependencia.

La codependencia en situaciones de adulterio se manifiesta en tres etapas:

Salvador

Se acerca a la vida de otra persona con la bandera de “voy a salvarte de ese abandono”, “voy a apoyarte», «yo voy a rescatarte”; etc.

Controlador

El salvar, apoyar y rescatar a una persona, le dará el derecho de controlar esa vida y comenzará a revisar los correos electrónicos, a seguirla, pagar por información, espiar su móvil; etc.

Víctima

Luego de salvar a aquella persona de la infelicidad aparente o de carencias afectivas o económicas; descubrirá que no recibe fidelidad. Ahora viene el martirio.  Al llegar a la tercera etapa, aquel amor tan lindo se convierte en la más horrible historia de acoso, fatalidad y mucho más.

La última etapa es muy peligrosa. La persona puede caer víctima de la quiebra, es decir endeudamiento severo, puede perder su reputación, poner en riesgo el patrimonio familiar y lo que es peor puede caer en las garras de un tercero que conoce la historia y comprende qué necesita esa persona y se convierte en un paño de lágrimas para repetir un doloroso proceso en un alma que ya está sangrando.

El adulterio, como todo pecado, es desgastante.

 

La vida de un adúltero es intensa y agotadora. La paz es robada por completo. Se le pierde el sabor a la vida. Quien cae en adulterio al verse envuelto en situaciones de espionaje (Persiguiendo a su amante), le pierde el sentido a la vida y se olvida de ser feliz con su cónyuge y con sus hijos. Esto es más amargo que el ajenjo. Cuando se descubren todas las faltas que la persona que es el centro de su afecto comete, la masculinidad y autoestima son destruidas. Se pierde todo y si vuelve a mirar hacia donde está su esposa, tendrá suerte que ésta permanezca en santidad para no terminar de destruirse.

¿Qué hacer ante el adulterio de su esposo?

 

Debe superarse, seguir escalando de forma académica, prepararse para mejorar sus oportunidades de empleo o negocio, mejorar su calidad de vida y la de sus hijos porque el tiempo de la corrección va a llegar.

La mujer debe cuidarse de no caer en adulterio, producto de la idolatría al poner su felicidad en un hombre y no en Dios.

¿Qué hacer cuando caes en adulterio?

 

Varón: no creas en Dalila. Otros comerán el fruto de tu esfuerzo. El Señor en el día del juicio te va a pedir cuenta de por esposa, no por tu amante. Tu amante será como plomo que te va a hundir en el abismo ese día que se va a discutir tu salvación. Este es el momento en que debes soltarte. Mientras más analítico seas, mientras más inteligente creas ser, va a ser más difícil. Tu esposa tiene quizás muchos defectos, pero así como te diste la tarea de invertir tus recursos en una Dalila, yo te digo hoy: inviértelos en tu esposa. Inviértelo en sus estudios, en darle regalos. Apoya únicamente a la esposa de tu juventud.

El Señor en el día del juicio te va a pedir cuenta por tu esposa, no por tu amante. #ElEfectoDalila Clic para tuitear

 

“Bebe el agua de tu propio pozo, el agua que fluye de tu propio manantial.” Proverbios 5:15

 

Hermano dile a esa chica que no llame más, bloquea a su número, dale el chance de que ella atraviese su desierto con su hijo, hazte a un lado, deja que el Señor trate con ella, tus hijos te lo van a agradecer, tu esposa va a bendecirte y el día de mañana cuando tengas que darle cuentas al Señor, vas a darle cuentas cabales. Podrás decir como Jesús: “consumado es”. La palabra original en griego para “consumado es” es un vocablo que usaban los contadores que significa cuentas cabales. Este es el tiempo, rinde tu orgullo porque “engañoso es el corazón y perverso.”

El pecado sexual te pone vendas que no te permiten ver, más tarde caerás en un precipicio profundo. Que nuestros recursos no sean dados a los extraños. Seamos como el pariente de Booz que no quiso comprometer la heredad de su familia.

No vayas a ser como Sansón que al final ya ciego, viejo y acabado intentó hacer la voluntad de Dios. Y aunque lo consiguió su tiempo en esta tierra fue de amargura (Jueces 16:25-31).

Mi consejo ante #ElEfectoDalila

 

En este momento tienes la maravillosa oportunidad de contar con una fiel esposa, de contar con hijos que tal vez están molestos, pero que con un poco de trabajo puedes lograr el perdón y restablecer la alegría en tu hogar. El reino de Dios y su justicia vendrá sobre ti y sobre tu hogar. Te aconsejo, varón, no te creas más listo que Dios, no peques contra el Señor. De todo corazón te deseo que tu orgullo sea vencido, que el Espíritu de Dios venga sobre tu vida y te de la valentía y el coraje para decirle “No” a los placeres efímeros que te está ofreciendo Dalila. El efecto Dalila en tu vida puede ser devastador.

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RonnieVBCarrera  se define como un sobreviviente del adulterio, él escribe y comparte sobre restauración personal y matrimonial. Puedes seguirle en Twitter @RonnieVBCarrera
Este artículo procede del ministerio No Más Divorcios
El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente. En cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

Perdón de Dios fue suficiente

adulterio

Señor, Tu perdón me liberó

 

Cada día doy gracias a Dios por el perdón que otorga de forma incondicional. Una vida marcada por el divorcio de mis padres, las frustraciones de mi madre, los romances de mi padre, fueron una marca profunda y un detonante para muchos errores en mi vida.

Mi vida sentimental fue marcada por el desorden. En un entorno machista, no podía ser diferente. Aunque conocí de Dios a temprana edad, me aparte por algún tiempo y con eso fue suficiente para cometer muchos errores. Errores que hoy me hacen pensar: que extraña forma de conocer a Dios. Lo bueno es que lo conocí para que me recibiera y para siempre.

Apartarme de Dios fue mala decisión. Aunque tenia una vaga idea sobre lo que es el bien y el mal, necesitaba visión y entendimiento y alejándome de Dios me alejaba también de su gracia.

Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor. Filemón 15-16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Pasos en falso

 

Luego de alejarme de la iglesia y con 18 años de edad, conocí a una señorita que me resultaba interesante e iniciamos una relación de noviazgo. Ella era más joven que yo, pero muy inteligente y poseía una belleza especial. Lastimosamente no supe respetarle y aunque intente evitar la intimidad sexual, rebasamos ese límite. Hoy día comprendo lo que Salomón dijo en Cantares respecto al amor y no despertarlo antes de tiempo. Palabras y consejos que son efectivos tanto para mujeres como para hombres.

Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera. Cantares 2:7 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Conjuro, aquí, trata sobre: impedir, evitar, alejar un daño o peligro. Ese conjuro es el que muchos necesitamos desde jóvenes. Yo desperté al amor, desperté algo que es solo para el matrimonio. Claro que fluyó el amor, pero dados los primeros pasos en falso, vinieron muchos sin sabores. La idolatría es quizás el segundo paso en falso que dan los jóvenes, como consecuencia de no respetarse sexualmente en el noviazgo. Sienten amar excesivamente a una persona, a tal punto que se mueren si no están con ella. La instrucción de la Palabra se hace tan necesaria para caminar sin tropiezo.

 

Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos; entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días. Deuteronomio 22:28-29 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Los mandamientos son normas de vida

 

La cita anterior devela como espera Dios que actuemos, primeramente de forma obediente y por ende de forma preventiva y luego cómo desea que responda el que no es obediente y transgrede sus mandatos.

Mi relación con aquella señorita se fracturo severamente, no supe darle la seguridad que ella necesitaba y la honra que era mi obligación. La carencia de visión, por no conocer a Dios, se ensaño con nosotros dos. Hoy comprendo que yo debí resarcir por la honra robada y casarme o esperar que ella estuviera lista para aceptarme en matrimonio.

Al separar nuestros caminos, sintiendo mutuo y fuerte sentimiento, cada quien cometió sus propios errores. Por mi parte me involucre con una mujer que ya venia de una relación de convivencia. De igual forma pasamos a la intimidad sexual, sin ningún tipo de conciencia. Es increíble lo irresponsables que los varones podemos ser, sin Dios, en nuestras vidas. Hacemos las cosas  como algo que vemos todos los días, y como es lo normal, en el mundo, repetimos el patrón vez tras vez.

Tras cinco años de matrimonio y dos hijos varones, a los que quería darles un hogar seguro, cosa que nunca hice, pues mi corazón siempre estuvo allá, lejano, viviendo en el pasado. Ese fue el motivo de mi infelicidad. Fue entonces cuando caí en adulterio. Conocí a una mujer que igualmente venia de tener un niño de un hombre casado.

Dios no castiga, Él capacita

 

Me reconcilie con  Dios de la mano de mi amante (segunda relación en desorden). Esta reconciliación con Dios y un pobre estudio de la Palabra, me hizo confundirlo todo y volvió esta nueva relación algo engañoso y confuso. El Señor ya me tenia en la mira.

Al visitar por primera vez la iglesia juntos, todas las personas decían -¡Gloria a Dios! -¡El Señor respondió las oraciones! De esta manera es como muchas veces la iglesia se vuelve cómplice de culpables de adulterio. Pero Dios es incorruptible y Él no teme llamar pecado al pecado.

 

«Y respondió Hageo y dijo: Así es este pueblo, y esta gente, delante de mí, dice Jehová;  asimismo toda obra de sus manos;  todo lo que aquí ofrecen es inmundo». Hageo 2:14 Reina-Valera Antigua (RVA)

 

La Palabra nunca vuelve vacía

 

Lo primero que aprendí en la iglesia fue el tema contentamiento y a buscar la presencia de Dios. Por tal motivo me vi involucrado en un ministerio para servir dentro de la iglesia. Al momento de servir, de lleno, alguien toco el tema «orden». Preguntaron si había alguien que no estuviera casado con su conviviente. El primer problema surgió y exprese cual era mi situación.

Por años mi amante había sometido a oración nuestra unión (ya teníamos una hija). Pero siempre omitió mi estado civil y también desconocía mi compromiso previo. Por lo tanto, al quedar al descubierto, fue motivo de vergüenza para ambos.

Pronto se dieron los comentarios como: -Que se divorcie él para honrar en matrimonio a la mujer con la que llego a la iglesia, -Eso no lo deberían de permitir en esta iglesia, -Si ellos se casan en esta iglesia mi familia y yo nos largamos a otra iglesia, -Ese matrimonio no está limpio a los ojos de Dios. etc.

Junto con la vergüenza vino la escasez y una pésima temporada en los asuntos financieros. Ella me pedía que diezmara más. Lo hice, pero yo me sentía como Caín, más que ofrendando sentía que estaba intentando sobornar a Dios.

Intenté ser el mejor esposo del mundo con mi amante. Pero la vergüenza de su secreto descubierto y la escasez fueron minando «el amor que muchas veces me juró». Un día vino lo que para mi fue como sepultar mi vida. Descubrí un  romance de la mujer que literalmente yo «adoraba» con un hombre soltero y más joven que yo.

La paga del pecado es muerte, muerte espiritual

 

El pecado que nuestra relación representaba, sumado a mi estado de celos, la ofensa recibida, mi situación financiera y mi autoestima destruida, volvieron de mí un muerto. La paga del pecado es muerte. Muchos, como me sucedió a mi, no creen eso, porque no creen que sea literal, pero yo, espiritualmente, morí.

Superamos esa etapa, pero solo era cuestión de tiempo. Las uniones de hecho y matrimonios, que nacen como consecuencia de un adulterio, nacen condenados a morir, pues son la unión de dos egoístas. Mi amante se marchó y nos dejó a nuestra hija y a mi. Juntos, lloramos su ausencia. A los dos años de su partida se presentó y se llevó a la criatura, un infante, y nos separó. Más dolor llegaba, parecía que nunca terminaría mi agonía.

El perdón llego y venia con profecía

 

En ese tiempo yo me aferraba a mi dolor, me aferraba a mis necedades, el enemigo me paralizó. Ciertos depredadores provocan ese efecto, paralizan. Y estos no me dejaban escuchar a Dios. Recuerdo que llegó un momento en el que yo me quedé con una mano atrás y otra adelante. Sin ánimos para nada en ese momento. Obviamente empecé a padecer, pasé muchos días sin comer.  Postrado, inerte, dejándome morir. Mis niveles de alimento habían descendido mucho. Fueron más de 20 días sin comer. Sólo un poco de agua bebía. Estos niveles de escasez de alimento en mi cuerpo y de líquidos fueron provocando cierto ambiente espiritual. Al final esos momentos terminaron en algo maravilloso.

Yo, hasta entonces, fui una persona escéptica y de pronto escuché a Dios. El Señor me dijo alto y claro: -No tienes por qué estar derrotado. Me duele verte adorando un ídolo en lugar de adorarme a mí. -Yo, abusando, me puse  necio diciéndole- -Pero Señor si yo la amo, tú me la diste. -Y el Señor me contestó muy adentro de mi ser y de forma audible- -No, yo no te di nada, tú escogiste, y lo que escogiste no es bueno para ti porque se llama adulterio. Tú te debes a otra mujer, a la que deshonraste.

Mis oídos fueron abiertos dramáticamente. En ese momento yo me puse en pie y empezó mi restauración personal.

Trabajando en la obra de Dios

 

Gracias al trabajo en No Más Divorcios pude entender el concepto verdadero del amor y aprendí a buscar de Dios sin justificar mis pecados. Esto me dio libertad, me otorgó perdón. Mucha veces he escuchado la voz de Dios que con amor me dice todos y cada uno de mis errores que, viniendo de su boca, pude ver que eran grandes necedades las que yo defendía.

Al fin libre, y con mi vista en Dios, comprendo en dónde debo estar. Trabajo llevando esperanza y mi experiencia a matrimonios. Comparto con mis hijos e intento curar todo el dolor que mis malas decisiones trajeron a sus vidas. Dios ordena y yo cumplo, no meteré manos sucias nunca más.

Mi esfuerzo es para mi familia, mis oraciones, mi amor. Además hoy puedo levantar manos limpias a mi Señor y mis hijos admiran mi decisión de imitar a Jesús. El tema conyugal esta en manos de Dios, lo importante es su perdón. Todo es cuestión de tiempo, el tiempo justo, el tiempo de Dios. Quizá para eso me aparté de Él por un tiempo, para que me recibiera, ya no como esclavo, sino como su hijo.

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Adúltera: La obediencia a Dios, abre puertas de bendición.

Adúltera, ese fue el cargo. Señalada por todos, debía morir lapidada. Así lo dictaba la ley. ¿Cuántas cosas pudo pensar en ese instante la acusada? Al parecer solo una cosa paso por su mente: arrepentimiento. Un arrepentimiento sincero, el que solo la gracia podría darle; la ley casi la había matado.

Adúltera / Redimida

 

Jesús le dice a la mujer adúltera: “ni yo te condeno, ve y no peques más”. La obediencia abre puertas de bendición. La obediencia a Dios abre un mundo de posibilidades para nosotros, nos facilita todo. Y el hecho de que esas palabras de Jesús, sean dirigidas a una mujer, y en pecado, me dice que hay esperanza para algunas mujeres que viven en la clandestinidad. Unas veces resignadas y otras veces luchando por obtener un sitio dentro de una sociedad que les tolera del diente al labio. Todos tenemos derecho a la misericordia de Dios, el requisito es arrepentirse y obedecer. No podemos esperar la bendición de Dios y no ser obedientes a Él, pues Él es sumamente ordenado y recto.

 Diferentes formas de adulterio

 

El adulterio tiene varios tipos de sujetos. Hablemos al respecto. Tenemos a la mujer extraña de la que habla la Biblia. Esa mujer casada o con algún tipo de compromiso que se dedica a casar muchachos solteros u hombres casados. También encontramos a aquella mujer que aprendió de su madre el ejemplo de buscar hombres casados. Ejemplo que a ella le hace ver el adulterio como normal competencia entre mujeres, pues es la información con la que creció. La mujer que creció sin la imagen paterna y que ve en hombres mayores esa imagen que necesitó cuando era niña, sin importar que ese hombre tenga compromisos. Podemos encontrar muchos ejemplos más. Mi mensaje es para aquella mujer que vive fuera del orden de Dios. Mi mensaje es para aquella mujer que ha intentado en sus fuerzas y con los recursos que recibió de su entorno, vivir una vida feliz.

mujer adultera

La mujer samaritana se arrepintió y obedeció

Abre la puerta de la bendición

 

Dios no hace acepción de personas, incluso ama al pecador, pero aclara que aborrece al pecado. Partiendo de esta linda cualidad de nuestro buen Dios, podemos entender que estas vidas pueden ser llevadas a vivir experiencias maravillosas, libres de pecado. Entonces mi sugerencia es que entiendas que tu felicidad no la encuentras en ningún hombre. Ni siquiera en los que muchas mujeres han dado en llamar “varones de Dios”. Créelo: ningún varón de Dios te invitaría al pecado. Jesús, entonces, es tu total y suficiente fuente de felicidad. Felicidad que encontrarás en la medida en que tu conocimiento de la Palabra de Dios, la Biblia, vaya estando presente en tu mente.

Jesús conoce quien eres

 

Cuando Jesús se encuentra con la mujer samaritana, en mitad del día, en aquel pozo, Él sabía quién era ella. Él conocía su corazón. Con gran amor le dijo que si ella bebía del agua que Él le ofrecía, ella nunca más tendría sed. Pero aquella mujer, acostumbrada a reaccionar de acuerdo a su programa heredado, no entendió nada de lo que sucedía. Ella entendió cualquier cosa, menos que ella podía ser feliz al recibir de aquel hombre, a quien no reconocía, la felicidad verdadera. Al ver Jesús que la samaritana no terminaba de comprender, le invita a que vaya por su esposo y vuelvan juntos ante Él. La samarita respondió prontamente que no tenía esposo. Jesús estaba tratando con ella ahí mismo, estaba colocándole en el lugar exacto para que ella fuera liberada. Sus ojos fueran abiertos a una nueva dimensión de libertad. Acto seguido, Jesús le revela cuanto le conoce al decirle: “bien has dicho, pues cinco maridos has tenido y con el que ahora vives, no es tu marido”. La mujer entonces, sumamente sorprendida cae en la cuenta de con quien hablaba. Lo que acaba de escuchar es algo que quizás ella guardó o escondió por largos años, entendió de qué hablaba Jesús e incluso le reconoció.
Creo que aquella mujer volvió en sí aquel día y encauzo su vida. Ahora, llena de felicidad, va por caminos totalmente diferentes. Estoy convencido de que ella no fue tras un séptimo marido pues ya había encontrado lo que tanto anheló siempre: ser feliz y libre.

Con voluntad, hay oportunidad de salir del adulterio

No vivas  relaciones clandestinas o ilícitas. Yo te sugiero que las termines cuanto antes. Libera a ese hombre que dices amar. No seas cómplice de su destrucción. No llames tu propia ruina y la de tus hijos. Conozco mujeres con vidas de adulterio, que al ser amantes o autodenominarse “esposa” de un hombre ya casado, han decidido seguir a Jesús y abandonar el pecado que les ató.
Esas mujeres han recibido de Dios la bendición de empleos o negocios que les han permitido realizarse como personas y como mujeres santas. Las que a su vez, logran apartar a sus hijos de cadenas de maldición, Cadenas que  los llevan al mismo adulterio, adicción a las drogas, o cualquier otra situación destructiva. Ya que ven en su madre, el ejemplo y la alegría de vivir sin pecado. He visto a mujeres que vivieron experiencias de adulterio, convertir su lamento, porque la vida de un adultero es una vida de lamento, transformarlo en satisfacción y alegría total.

Libera a tus generaciones futuras

Tus hijos merecen recibir de ti el ejemplo de obedecer a Dios. Merecen el ver en ti, un amor tan real que renunciando a deseos carnales o de necesidades engañosas, buscas liberar a aquel hombre con quien cometiste pecado. Demostrando así un amor real y perfecto, en donde el respeto y la honra te hacen admirable e integra.

Dios quiere limpiar tu pecado

 

Dios te dice: “Vengan ya, vamos a discutir en serio.  Veamos si nos ponemos de acuerdo. Si ustedes me obedecen, yo los perdonaré. Sus pecados los han manchado como con tinta roja; pero yo los limpiaré. ¡Los dejaré blancos como la nieve! Entonces comerán de lo mejor de la tierra; pero si siguen siendo rebeldes, morirán en el campo de batalla. Les juro que así será”.
Dios no esta amenazando en la cita anterior. Él advierte de que invariablemente así sucederá. Dos caminos tienes. Uno: buscar ser limpiada, curada y sanada. Dos: continuas agregando pecado a tu vida y a las de los que amas. Rompe con el dolor en tu vejez y el dolor que será un legado fatal.

La mujer adúltera vivió una nueva vida por su arrepentimiento

 

Dios no te desprecia, es más, te quiere usar poderosamente. Así lo hace con todo lo que Él transforma, renueva y resucita.
Citas usadas:
Juan 8-11.
Juan 4:1-39.
Isaías 1:18-20.

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