Adúltera: La obediencia a Dios, abre puertas de bendición.

Adúltera, ese fue el cargo. Señalada por todos, debía morir lapidada. Así lo dictaba la ley. ¿Cuántas cosas pudo pensar en ese instante la acusada? Al parecer solo una cosa paso por su mente: arrepentimiento. Un arrepentimiento sincero, el que solo la gracia podría darle; la ley casi la había matado. Adúltera / Redimida   […]