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Adulterio. El efecto Dalila

El Efecto Dalila

 

El adulterio, ese pecado sexual que en el matrimonio te pone una venda que no te permite ver nada. Más tarde, como consecuencia de andar con los ojos vendados, caerás en un precipicio. El pecado nunca queda impune. Es claro que de su cita con el Señor nadie se escapa.

Es recurrente ver casos donde el esposo tiene ataduras de índole sexual. Situaciones del pasado, cosas de su infancia, etc. En su desconocimiento de Dios y de lo que para Él representa el matrimonio, llega a una especie de hastío o aburrimiento.

El desconocimiento de la Palabra trae hastío y aburrimiento a los matrimonios

 

Hablemos del caso de un hombre aburrido de su matrimonio. Aparece una mujer en su vida, con un hijo. Dispuesta a hacer muchas cosas que aparentemente van a satisfacer su apetito sexual, sus fantasías. Es entonces que en este hombre nace una decisión disfrazada de nobles sentimientos. Surge en él la idea de apoyar y ayudar a esta mujer con su pequeño hijo, por lo cual se involucra, cada vez más con ella.

Hay mujeres que aprenden a capturar el alma del hombre. Sólo saben involucrarse con hombres casados, incapaces de ser dignas.  Su intención desde el inicio es mala. Su intención es quedarse con los bienes materiales y económicos. Inicialmente, el hombre se involucra con la intención de ayudar a una pobre mujer y a su hijo abandonado. Paulatinamente, ese apoyo se va acrecentando, desde un empleo, pago de apartamento, colegio para su hijo, todos sus gastos; entre otros. Esta  mujer jamas podrá mostrar agradecimiento, ella se dará a la tarea de hundir a este hombre cada día más en una situación de adulterio que va degenerando hasta hacer pedazos su alma. Ella lo querrá todo.

Hay mujeres que aprenden a capturar el alma del hombre. Sólo saben involucrarse con hombres casados, incapaces de ser dignas. Su intención desde el inicio es mala. - @RonnieVBCarrera #ElEfectoDalila Clic para tuitear

“Porque a causa de la mujer ramera es reducido el hombre a un bocado de pan; y la mujer caza la preciosa alma del varón.” Proverbios 6:26

Sansón, nazareo

 

En Jueces capítulo 13 vemos la historia de un hombre llamado Manoa de la tribu de Dan y su esposa que no podía tener hijos. Por aquellos días los filisteos oprimían al pueblo de Israel.

Un día se le apareció el ángel del Señor a la esposa de Manoa y le dijo que pronto iba a quedar embarazada y daría a luz un hijo, a quien jamás se le debía cortar el cabello. Este hijo iba a ser consagrado a Dios como nazareo desde su nacimiento. Esta consagración era más intensa que la del sacerdocio o la de un profeta. Y sería usado por Dios para librar al pueblo de mano de los filisteos. Este niño que nació fue llamado Sansón.

Sansón tomó muchas decisiones erróneas. Primero se casó con una mujer basando esta decisión únicamente en la belleza de esta mujer. Luego se enredó con una prostituta en Gaza.

El nazareo Sansón fue entrando en situaciones de desorden de índole sexual. Comenzó pecando desde joven, dándole una vida a su esposa que no era digna de su nazareato. Involucrándose con prostitutas y otra mujer. Su castigo no fue inmediato, pero al final, su vida se tornó sumamente dura.

En el capítulo 16 de Jueces vemos a Sansón enamorándose de una mujer llamada Dalila. Esta era una mujer soltera involucrándose con un hombre casado, cuyo único interés eran los cien siclos de plata que cada uno de los príncipes le iba a dar.

Las intenciones de la mujer extraña

 

Notemos que el verso de Proverbios 6:26 dice que la prostituta, sin justificarla, hace lo que hace por un trozo de pan. Pero la mujer extraño, adúltera, va tras otros intereses, siempre. Es muy grave el error que comete el hombre pensando que en esta relación ha conocido el amor. Llamarle amor al adulterio es algo desastroso; necio.

Regularmente aconsejo que las personas que encuentran en su camino a una persona divorciada, separada o abandonada no se involucren con ella. No se involucre con alguien que ya viene de una relación de intimidad sexual con otra persona. Esa persona necesita pasar por un proceso, aprender una lección divina. Y es que el deseo de Dios es que no tengamos más de una pareja sexual. El Señor está hablando de santidad, de apartarnos. De hecho el matrimonio es una forma de santidad.

Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por Dios: seréis pues santos, porque yo soy santo. Levítico 11:45 Reina-Valera Antigua (RVA)

El tipo de mujeres que menciona Proverbios 6:26 lo único que les interesa, consiente o inconscientemente, es el obtener algún tipo de respaldo. En el relato de Jueces se nos deja ver claramente que el único interés de Dalila eran los ciclos de plata que le habían ofrecido.

El adulterio denota baja autoestima

 

Muchos entran en infidelidad y adulterio por la necesidad de ser reconocidos, por la necesidad de parecer importantes, de llamar la atención. Si a muchos de nosotros los varones nos advirtieran a tiempo del efecto Dalila, de lo que la mujer extraña puede provocar, tendríamos la capacidad de recuperarnos ante una situación inconsciente de caer en las garras de una relación de esta naturaleza.

Inicialmente un hombre que se enreda con una mujer extraña lo hace con la intención de apoyarla, luego se va involucrando cada vez más adquiriendo un mayor compromiso. Esto lo lleva incluso a divorciarse y a abandonar a su esposa. Pero más tarde, comienzan a surgir sospechas en este hombre. Empieza a vigilar a esta mujer para descubrir que ella ha estado teniendo intimidad con compañeros de estudio, profesores; entre otros.

El hombre que se involucra con la mujer extraña finalmente descubrirá el engaño; la trampa. Quedará expuesto a la vergüenza, se sentirá  burlado por esa mujer, incluso llega a sentir deseos de tomar venganza, destruir su vida, hablar mal de ella con todas las personas que pueda y quitarle todo apoyo económico. Al verse descubierta, a esta mujer no le queda más remedio que obedecer a este hombre en todo; someterse a un estado tirano del hombre que dijo amarla. El efecto en hombres y mujeres que actúan de esta manera se resume en una palabra: codependencia.

Aplica en tu vida el primer mandamiento

 

Por eso es que nuestro Señor habla en el primer mandamiento muy claro “al Señor tu Dios adorarás con todo tu ser, sólo a Él”. De hecho la intención del Señor detrás de Él ensalzarse como el Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente, es que entendamos que en todo momento Él nos está viendo, está con nosotros y nos está escuchando. A fin de entender que no podemos esconder nuestro pecado a Dios, el conocer qué es pecado, el conocer una identidad en Cristo Jesús que nos hace a los hombres muy hombres y a las mujeres suficientes mujeres. Pero el pecado nos confunde porque se presenta como un gran amigo que nos va a dar mucha alegría y placer; pero también mucho dolor.

Cuando el Señor dictó el primer mandamiento, tenía en mente que no fuéramos a caer en situaciones de codependencia.

La codependencia en situaciones de adulterio se manifiesta en tres etapas:

Salvador

Se acerca a la vida de otra persona con la bandera de “voy a salvarte de ese abandono”, “voy a apoyarte», «yo voy a rescatarte”; etc.

Controlador

El salvar, apoyar y rescatar a una persona, le dará el derecho de controlar esa vida y comenzará a revisar los correos electrónicos, a seguirla, pagar por información, espiar su móvil; etc.

Víctima

Luego de salvar a aquella persona de la infelicidad aparente o de carencias afectivas o económicas; descubrirá que no recibe fidelidad. Ahora viene el martirio.  Al llegar a la tercera etapa, aquel amor tan lindo se convierte en la más horrible historia de acoso, fatalidad y mucho más.

La última etapa es muy peligrosa. La persona puede caer víctima de la quiebra, es decir endeudamiento severo, puede perder su reputación, poner en riesgo el patrimonio familiar y lo que es peor puede caer en las garras de un tercero que conoce la historia y comprende qué necesita esa persona y se convierte en un paño de lágrimas para repetir un doloroso proceso en un alma que ya está sangrando.

El adulterio, como todo pecado, es desgastante.

 

La vida de un adúltero es intensa y agotadora. La paz es robada por completo. Se le pierde el sabor a la vida. Quien cae en adulterio al verse envuelto en situaciones de espionaje (Persiguiendo a su amante), le pierde el sentido a la vida y se olvida de ser feliz con su cónyuge y con sus hijos. Esto es más amargo que el ajenjo. Cuando se descubren todas las faltas que la persona que es el centro de su afecto comete, la masculinidad y autoestima son destruidas. Se pierde todo y si vuelve a mirar hacia donde está su esposa, tendrá suerte que ésta permanezca en santidad para no terminar de destruirse.

¿Qué hacer ante el adulterio de su esposo?

 

Debe superarse, seguir escalando de forma académica, prepararse para mejorar sus oportunidades de empleo o negocio, mejorar su calidad de vida y la de sus hijos porque el tiempo de la corrección va a llegar.

La mujer debe cuidarse de no caer en adulterio, producto de la idolatría al poner su felicidad en un hombre y no en Dios.

¿Qué hacer cuando caes en adulterio?

 

Varón: no creas en Dalila. Otros comerán el fruto de tu esfuerzo. El Señor en el día del juicio te va a pedir cuenta de por esposa, no por tu amante. Tu amante será como plomo que te va a hundir en el abismo ese día que se va a discutir tu salvación. Este es el momento en que debes soltarte. Mientras más analítico seas, mientras más inteligente creas ser, va a ser más difícil. Tu esposa tiene quizás muchos defectos, pero así como te diste la tarea de invertir tus recursos en una Dalila, yo te digo hoy: inviértelos en tu esposa. Inviértelo en sus estudios, en darle regalos. Apoya únicamente a la esposa de tu juventud.

El Señor en el día del juicio te va a pedir cuenta por tu esposa, no por tu amante. #ElEfectoDalila Clic para tuitear

 

“Bebe el agua de tu propio pozo, el agua que fluye de tu propio manantial.” Proverbios 5:15

 

Hermano dile a esa chica que no llame más, bloquea a su número, dale el chance de que ella atraviese su desierto con su hijo, hazte a un lado, deja que el Señor trate con ella, tus hijos te lo van a agradecer, tu esposa va a bendecirte y el día de mañana cuando tengas que darle cuentas al Señor, vas a darle cuentas cabales. Podrás decir como Jesús: “consumado es”. La palabra original en griego para “consumado es” es un vocablo que usaban los contadores que significa cuentas cabales. Este es el tiempo, rinde tu orgullo porque “engañoso es el corazón y perverso.”

El pecado sexual te pone vendas que no te permiten ver, más tarde caerás en un precipicio profundo. Que nuestros recursos no sean dados a los extraños. Seamos como el pariente de Booz que no quiso comprometer la heredad de su familia.

No vayas a ser como Sansón que al final ya ciego, viejo y acabado intentó hacer la voluntad de Dios. Y aunque lo consiguió su tiempo en esta tierra fue de amargura (Jueces 16:25-31).

Mi consejo ante #ElEfectoDalila

 

En este momento tienes la maravillosa oportunidad de contar con una fiel esposa, de contar con hijos que tal vez están molestos, pero que con un poco de trabajo puedes lograr el perdón y restablecer la alegría en tu hogar. El reino de Dios y su justicia vendrá sobre ti y sobre tu hogar. Te aconsejo, varón, no te creas más listo que Dios, no peques contra el Señor. De todo corazón te deseo que tu orgullo sea vencido, que el Espíritu de Dios venga sobre tu vida y te de la valentía y el coraje para decirle “No” a los placeres efímeros que te está ofreciendo Dalila. El efecto Dalila en tu vida puede ser devastador.

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RonnieVBCarrera  se define como un sobreviviente del adulterio, él escribe y comparte sobre restauración personal y matrimonial. Puedes seguirle en Twitter @RonnieVBCarrera
Este artículo procede del ministerio No Más Divorcios
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